Breve reflexión sobre la obra “Metamorfosis” de Ovidio

La leyenda de Piramo y Tisbe es la historia dos amantes de la mitología greco-romana.  En este relato Ovidio nos presenta a dos jóvenes que profundamente enamorados, se aman a escondidas de sus padres quienes que no aprueban su amor. Estos dos enamorados que a través de una pequeña grieta en el muro que los separa se susurran en vano cada noche los deseos de su amor prohibido.  

                Un  noche ya cansados de esos besos que perdidos entre la mampostería nunca llegan a la tibia mejilla de su amado, resuelven de una vez y por todas en la oscuridad de la noche escaparse de sus guardas, para así encontrarse lejos de su casa, lejos de su muralla, lejos de la ciudad y darle sin intervención de guardas (padres) ni muros,  rienda suelta a su amor.

                Como fue pactado, Tisbe sin ningún reparo, salió sigilosa y sin temor, guiada por el deseo a su amado, llegó sin demora al lugar señalado. A los pocos minutos una leona con la boca ensangrentada llego a la fuente en junto en donde se encontraba nuestra protagonista. Quien atemorizada se escondió en una cueva cercana, sin darse cuenta que su delicado velo se le había caído al suelo. La leona luego de saciar su sed se marcha no sin antes juguetear con el velo, rasgándolo y manchándolo con la sangre que aun tenia en su boca.

                Tiempo después llega Piramo, quien al parecer le cogió la noche llegando a los minutos de haberse marchado la leona, y al encontrar el velo de su amada despedazado y manchado en sangre pensó lo peor. Y segado por el dolor de la perdida de su amada, sintiéndose culpable por su supuesta muerte este se quita la vida con su propia espada.

 Al rato y aún con miedo Tisbe regresa al lugar acordado, y es ahí que encuentra a su amado bañado en su propia sangre (De su sangre viene el color púrpura de las moras según Ovidio).  Ella lo recoge en sus brazos llorando y gimiendo de dolor (de ese dolor que no se consuela sino con el reencuentro de lo perdido),  nota que al lado del cuerpo de su amado se encuentra su velo ensangrentado y reconoce que este se quito la vida al creerla muerta. 

Tisbe en un pequeño monólogo, irrumpe en suplicas en la soledad de la noche a los dioses y a sus padres  deseando que  al menos sus cuerpos, que en vida no les fue permitido estar juntos,  en la muerte sean enterrados en la misma tumbas  y al terminar de hablar Tisbe toma la espada de su amado y se lanza sobre ella muriendo en el acto.      

 ¿Cuál fue la gran equivocación de Orfeo al tener la oportunidad de recuperar a Eurídice? ¿Se repite este error en el tiempo presente?

Luego de tan grande osadía de bajar hasta los confines de los infiernos, luego de que el mismo Hades se detuvo a escucharle, que las torturas se interrumpieron, que todos encontraron un momento de paz en la visita de Orfeo y que quedaron conmovidos por la belleza de su canto y decidieran devolver a la vida terrenal a Eurídice, todo se esfumó por una duda.

Cuando ya había casi acabado el tramo, una horrible sensación se le cruzó por el pensamiento: que si verdaderamente su amada estuviera detrás de él a pocos pasos, ¿por qué no había dicho nada? empezó a dudar de si le habrían engañado. Y la duda lo invadió, desespero al último momento echó la vista atrás en contra de lo acordado. Allí estaba su Eurídice. Los dos se miraron, y sus caras eran lo que no se podría describir de manera más triste, comprendiendo el significado de todo aquello. Había estado a solo dos pasos de su cuerpo y por miedo había fracasado, por su culpa había perdido por una segunda vez a su amada para siempre.

La duda  es una emoción que a muchos paraliza y la falta de fe a todos nos detiene haciéndonos sin razón tomar malas decisiones. Podemos decir que una combinación de ambos  fue lo que perjudico a Orfeo. En nuestros tiempos este mismo error nos persigue, es que la desconfianza, lacera muchas veces nuestra autoestima, nos coarta y nos limita nuestras acciones y los pensamientos. Cuantas veces por nuestras inseguridades no hemos podido seguir y alcanzar nuestros sueños. Orfeo no confió como guía del camino en sus capacidades. Fue su falta de fe, lo que lo obligo a tratar de ver si en verdad su amada estaba detrás de el.

¿Considera usted que estas historias de amor siguen teniendo vigencia en la actualidad?

Historias como estas son recurrentes a través del tiempo. Sin duda alguna, desde la antigua Grecia hasta hoy, uno de los temas más habituales, por su capacidad de causar sensaciones fuera de los límites de la razón humana, es el amor. Del amor se ha hablado y escrito barbaridades, y también se ha hablado y escrito las cosas más sinceras y emotivas de este planeta. Estas historias de amores prohibidos, y de jóvenes enamorados que sin razón se entregan a la muerte al perder a su amada, siempre están y estarán de moda.

Contamos con muchas versiones  de estas  historias en nuestra literatura  y cinematografía. Tenemos a Dante que viaja al infierno, en busca del alma de su amada en “la Divina comedia” (1307), y en “What Dreams May Come” (1998)  Robin Williams, en el papel de Chris Nielsen, cruza del cielo al infierno en búsqueda de su esposa. En relación de amores prohibidos, es obligatorio mencionar a “Romeo y Julieta” (1597) de William Shakespeare,  “Del amor y otros demonios” (1994) de Gabriel García Márquez “The West Side Story” (1961), “Underworld” (2003) y las mas trilladas “Titanic” (1997) y “Twilight” (2008)

 Como podemos ver, siempre el amor es un tema de nunca acabar, y mantiene perpetua vigencia. Mientras existan los humanos siempre existirá el amor y siempre en nuestras historias el amor puede más que la vida y es mucho más fuerte que la muerte.

Breve reflexión Sobre la obra de Sófocles; Antígona

El poeta trágico griego Sófocles, nos presenta en esta importante e interesante obra el enfrentamiento de dos nociones, dos sentidos uno el familiar (religioso) y el otro el civil (leyes del estado), temas que recurrentes los vemos aun en nuestros días encontrados.

Antígona, personaje principal de esta obra, quien es también sobrina del rey Creonte gobernador de  Tebas, presenta una actitud desafiante ante las leyes decretadas por su tío. Leyes que le impedían a nuestra protagonista la celebración de las  exequias fúnebres de su hermano Polinice, quien había muerto en un enfrentamiento armado contra de su también hermano Eteocles.

Antígona se encuentra en la obra entremedio de dos leyes, las humanas y las delos dioses. Por un lado la ley establecida por los mortales (en este caso su tío), quien prohibió de forma arbitraria el que se enterrara el cadáver del hermano de Antígona por el crimen de traición a la patria que este cometió, por el otro lado la ley moral, aquella que se encuentra escrita en el corazón de los hombres. La cual exigía que no importando la causa o el motivo de la muerte de un ser humano, por más vil que fuera éste,  siempre su cuerpo  debiera ser enterrado, pues el alma de un cuerpo que no era enterrado estaba condenada a vagar por la tierra eternamente. Antígona resuelve ante tal encrucijada, no empese las consecuencias, obedecer las leyes divinas, yéndose por  encima de las establecidas por su tío, dándole sepultura y celebrándole las exequias al cadáver de su hermano. No terminando aún, sino estando en el proceso, fue descubierta por uno de los guardas que cuidaban del cuerpo, quien la apreso y la llevo al palacio ante Creón, en donde se da a mí entender, unos de los momentos más intensos de esta tragedia.

Esta obra nos presenta un conflicto entre las leyes morales (aquellas dictadas por la conciencia y la religión) y las leyes de los mortales, aquellas normas y estatutos sociales cuyo fin es el tratar de regular y preservar la sociedad humana.

Así que podemos ver de cierto modo a Antígona como la representante de las leyes morales “aquellas leyes  no escritas e inquebrantable de los dioses”,  leyes que llevamos inscritas todos en el corazón y que dieron paso al desarrollo de las leyes que hoy nos rigen social y políticamente. Creonte en la obra se presenta como ese político intransigente, legislador que busca el guardar el orden absoluto, con su ley.  

Este conflicto entre las leyes morales y digamos las leyes políticas de orden social, es uno que aún sigue vigente en nuestros tiempos. Nuestra historia está llena de ejemplos en los cuales, personas y pueblos se han visto enfrascada en estas luchas, entre lo que es moralmente correcto y lo que es políticamente correcto.  Nuestro código de derechos humanos es el resultado de dichos enfrentamientos en los que la mayoría de las veces la ley moral se antepone a la ley política social.

Un ejemplo de este conflicto entre lo moral y lo legal, lo es (aunque es un ejemplo muy gastado) el asunto de la lucha en contra de la presencia de la Marina de Guerra de los Estados Unidos en la isla de Vieques. Este fue un caso en el que la Marina de Guerra Norte Americana tenia el derecho legal de realizar sus maniobras militares en la isla, y el tratar de obstaculizar dichos ejercicios militares era considerado un acto ilegal que va en contra del orden establecido por el gobierno. Pero no empece a esto y las amenazas, un pueblo entendió que aquellos actos aunque legales, violaban los principios y los derechos morales de las personas, que siendo victimas indirectas residían en la isla. Y fue así que un pueblo con distintas voces, pero igual de indignadas que Antígona, se unió anteponiendo la ley moral escrita en sus corazones, y efectuaron una de las manifestaciones pacíficas mas influyentes y poderosas de nuestra historia, logrando así con sus actos de desobediencia civil que la Marina de Guerra de los Estados Unidos se marchara de la isla.

Como este hay muchos más ejemplos de personas y pueblos (Rosa Parks, Mohandas Karamchand Gandhi, Nelson Mandela, Francisco A Mendes “Chico Mendes”,  Martin Luther King, Jr.), que como nuestra protagonista se atrevieron a seguir  esas leyes divinas en su corazón no importando las consecuencias, poniendo sus principios ante cualquier ley. Aun tenemos conflictos en nuestro presente, en los que está latente la  discrepancia entre lo legal y lo moral. Asuntos como el aborto, los matrimonios entre personas del mismo sexo, leyes de inmigración y la guerra entre otros, que muy bien pudieran dar paso a nuevas luchas, nuevos cambios y nuevos avances en nuestra sociedad, siempre y cuando sean atenidos no de una forma tan polarizada, como lo fue el caso en esta obra.