CO Rivera.com un nuevo projecto.

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PIENSA, CUESTIONA Y CREE:  es  el “motto” de Corivera.com, la página profesional del Chef Cesar Obdulio Rivera Cruzado. Este  marca una nueva etapa en su vida, y ratifica un cambio de dirección en su carrera profesional, celebrando así su verdadera pasión.

Este proyecto es un espacio para la libre discusión de Ideas, donde busco  mediante la discusión e intercambio de opiniones, reforzar y expandir el nuestro conocimiento.

Además aprovecho la oportunidad para publicar algunos ensayos y trabajos investigativos que he tenido que realizar en mi carrera académica. 

Así que le invito a que lea alguno de mis ensayos y los enriquezca con su opinión y participación.

“Es corivera.com un espacio a mi Libre Expresión Cristiana.”

 

Los Efectos y Defectos de la “Ley de Derechos Civiles de 1964″ en la Nación Norteamérica y el impacto en la Sociedad Norteamericana.

Este próximo 2 de julio del 2014 se celebrará el decimoquinto aniversario de la aprobación de la “Ley de derechos civiles del 1964″, ley que sin duda ha sido una de las de mayor relevancia y trascendencia del siglo XX y que además marcó un hito en el movimiento en pro de los derechos civiles. Aunque si bien esta lucha se había apuntado victorias importantes en la década del 1950, como veremos más adelante en el caso “Brown”, fue en la década de 1960 con la aprobación de esta ley que se marcó un período de intensa actividad por parte del gobierno federal y sectores sociales minoritarios. Es mi intención en este trabajo discutir algunos de los efectos reales de esta ley y cuáles han sido las ramificaciones legales, políticas y sociales que ésta ha tenido en la sociedad norteamericana en estos últimos cincuenta años.

Un caso que ha sido pieza clave dentro del movimiento de los derechos civiles y que sentó las bases para dar paso a la posterior aprobación del Acta de derechos del 1964, lo fue el caso de “Brown vs. Board of Education”(United States Court., n.d.). Aunque la intención quizás en este caso fue la de terminar con la segregación en las escuelas y cerrar un capítulo obscuro de la historia norteamericana, la realidad es que éste abrió la puerta a una crisis política, constitucional y social. Este caso galvanizó la idea de que, era poco realista esperar que un pueblo racista pudiera legislar el fin de la segregación y que por lo tanto era el tribunal quien tendría que terminar con la segregación por medio de decreto.

El efecto inmediato del fallo judicial fue la implementación atropellada de un plan de integración racial prácticamente forzado, que no solo afectó a las escuelas segregadas del Sur sino que también arropó aquellas escuelas en los estados del Norte donde no existía la segregación. Una de las herramientas utilizadas para esto lo fue la distribución de estudiantes entre las escuelas de acuerdo a su raza para así lograr una hegemonía racial. Esto tendría como resultado que miles de estudiantes tendrían que ser trasportados (busing) de forma compulsoria en los diferentes planteles del distrito escolar. Tristemente “existían casos en donde el estudiante promedio pasaba casi dos horas en el autobús todos los días” (Woods, 2004).

A largo plazo esta medida no tuvo el efecto positivo buscado pues en estudios realizados por el Departamento de Educación en el 1983 no se pudo identificar en ninguna de las escuelas integradas que se haya tenido un efecto apreciable en el desarrollo y logros entre los estudiantes negros (Woods, 2004). Y en un prominente libro de texto de Ley constitucional, se concurre que “no hay prueba… de que la integración escolar haya ayudado a los estudiantes de color en alguna manera demostrable” (Stone, Seidman, & Sunstein, 1991). Pero este intento de integración forzada si tuvo resultados adversos en el sistema escolar. Primero agudizó la tención racial entre los estudiantes, pues la mayoría de ellos fueron forzados a atender a escuelas fuera de sus vecindarios y segundo este plan tuvo un fuerte impacto en el presupuesto del los distritos escolares.

En la ciudad de Boston solamente en el 1994 el costo de transporte de los estudiantes fue de 30 millones (Woods, 2004). En el estado de Missouri siguiendo la decisión del Caso “Brown” un juez determinó que la ciudad de Kansas, no estaba haciendo el máximo por lograr una equidad en la población racial de sus escuelas, por lo que ordenó la puesta en marcha de un plan de construcción a través de las escuelas de la ciudad que tendría un costo de más de un billón de dólares. Ya para el 1995 este programa estaría gastando unos $36,111 extra por cada uno de los 36,000 estudiantes del distrito escolar. La justificación de este derroche de dinero era el lograr atraer a los estudiantes blancos a estas escuelas. Al final el resultado fue que la inscripción de estudiantes blancos en las escuelas de la ciudad continuó disminuyendo durante de la próxima década, y el rendimiento de los estudiantes de color no mostro mejoría alguna.(Roberts & Stratton, 1995)

El impacto que tuvo la decisión de la corte en el caso de “Brown” más allá de trastocar los poderes y los límites de las diferentes ramas del gobierno, (Berger, 1977) legitimisó la idea de que el pueblo norteamericano y su legislatura eran en esencia uno racista. Fue esta premisa la que no solo le dio la excusa a la rama judicial de usurpar el poder legislativo sino que también dio paso a medidas por parte del gobierno federal que suplantaron las “Leyes de Igualdad de Oportunidades”, por las de “Acción Afirmativa”. Aunque el espíritu del “Acta de los derechos Civiles de 1964” promovía y buscaba la creación de leyes y políticas como la de “Igualdad de Oportunidades” que requerían que las personas, fueran juzgadas por sus calificaciones como individuos, sin distinción de raza, sexo, edad. Pero lamentablemente ya el caso Brown ya había dejado su marca y tanto la rama Judicial como el Gobierno Federal vieron en la “Acción Afirmativa” el camino a seguir. Ahora, contrario a la “Igualdad de oportunidades”, bajo la “Acción Afirmativa” los individuos serian juzgados en relación con su pertenencia a algún grupo minoritario, recibiendo un trato preferencial o compensatorio en algunos casos para lograr una “representación” más proporcional en diversas instituciones y en la ocupación laboral.

Ahora bien, no se tardó mucho para que de la “Acción Afirmativa” se pasara la implementación sistematizada de “cuotas” (Sowell, 1984) las que fueron vistas como el único vehículo posible para lograr una integración racial. El Gobierno Federal y las Cortes del país no solo promovieron este sistema, sino que también perseguían con vehemencia a todo aquel que no cumpliera con la integración forzada. Así que, aunque careciendo de cualquiera autorización legislativa o el apoyo público a las cuotas, las agencias administrativas de gobierno fueron capaces de hacer cumplir dichas políticas con el apoyo de los tribunales federales, en general, y de la Corte Suprema en particular. El sistema de cuotas fue aplicado a diversas áreas a través del sector público y privado. Toda aquella institución que participara de alguna forma de fondos o recursos federales estaría afectada por estas.

Ningún sector estaba exento, ni siquiera la academia estaba fuera de la sombra de las cuotas. Tanto la composición de los departamentos en las universidades como la propia admisión de estudiantes estaba regulada por el brazo fuerte de las cuotas y privilegios. Casos como el de “Regents of the University of California v. Bakke (1978)” (“Regents of the Uni v. of Cal. v. Bakke | LII / Legal Information Institute,” n.d.), son prueba de esto. En este caso la universidad de California rechaza la solicitud de admisión de Allan Bakke a la escuela de medicina en dos ocasiones ya que la escuela había separado los espacios para estudiantes provenientes de minorías raciales y económicas desventajadas, esto a pesar de que el promedio de Bakke sobrepasaba por mucho el de aquellos que fueron aceptado envés de él. Tristemente lo sucedido con Bakke no fue un evento aislado pues, son muchos los casos, en los que los privilegios raciales van por en sima de los meritos académicos a la hora de ser admitidos.

En el área laboral la implementación de cuotas tuvo un impacto mas fuerte pues esta resultó en un cambio de paradigmas, afectando los criterios para la contratación y promoción de los empleados. Una encuesta realizada en marzo del 1989 en la revista Fortune reveló que solo el 14% de las “Fortune 500 Companies” contratan a sus empleados en base a al talento y meritos; 18% admitió que tienen cuotas raciales, mientras que 54% utilizaron el eufemismo de “metas” envés de cuotas (Farnham, 1989).

Un caso en el que este sistema preferencial es claramente evidenciado lo es el de la “U.S. Steelworker of America v. Weber (1979)”. El señor Brian Weber, un trabajador blanco, le fue rechazada la solicitud para entrada a un programa de entrenamiento en su trabajo basado en meritos de antigüedad (seniority) para darle paso a otro empleado de color con menor antigüedad, pese que esto estaba en clara oposición a la ley de derechos civiles. Este caso fue llevado en distintos foros judiciales en los cuales el señor Weber prevaleció hasta que el caso fue llevado a la Corte Suprema en donde la corte suprema falló en contra del señor Weber en una decisión 4 a 5. En su explicación a la corte el Juez supremo William Brennan sostuvo que “el verdadero significado del Acta del 1964 se encontraba en el espíritu del texto, ya que el espíritu que anima la legislación era uno que tenía como objetivo ayudar a los negros, así que entonces no es estrictamente una violación de la legislación el instituir políticas preferenciales que discriminen en contra de blancos, aunque la redacción de la legislación prohibía específicamente ese tipo de políticas” (Woods, 2004). Lamentablemente las palabras del Juez Supremo Brennan no se dan en un vacío sino que las mismas son parte de la retorica que ha acompañado el movimiento de derechos civiles y el acta de derechos del 1964 en estos últimos años . Al igual que con lo sucedido dentro de las instituciones de educación superior, en el área laboral existen cientos de casos en los que se ha discriminado sistemáticamente en contra de aquellos que no son parte de una minoría.

Ahora, a cincuenta años de la aprobación del Acta de Derechos Civiles del 1964, hemos visto las repercusiones y las amplia ramificaciones que ésta ha tenido, hemos visto como ha cambiado no sólo el panorama político y la historia social de los Estados Unidos, sino que también como se ha alterado el propio concepto de derecho constitucional y el papel de los tribunales.

El verdadero significado de la frase “derechos civiles” ha cambiado mucho desde la decisión de Brown en 1954, o el Acta de derechos civiles de 1964, inicialmente, esto significaba simplemente, que todo individuo debía ser tratado de la misma forma ante la ley, independientemente de su raza, religión, sexo u otras categorías sociales. Pero lamentablemente hemos visto como este movimiento ha degenerado de manera que lo que fue en un momento una herramienta para proteger se ha convertido precisamente en una herramienta para atropellar, y de víctima, las minorías han pasado a ser los victimarios. Y el resultado es el siguiente: la segregación ha sido cambiada por una integración forzada y sistematizada que al final termina produciendo más segregación. Y tristemente de una igualdad de derechos hemos pasado a un sistema preferencial de cuotas, donde los privilegios suplantan los meritos.

Referencias
Berger, R. (1977). Government by judiciary: the transformation of the fourteenth amendment (2nd ed., p. 483). Harvard University Press.

Brinkley, A. (2003). La sociedad Opulente. In Historia de Estados Unidos. Un Pais en Crecimiento (3rd ed., pp. 931–940). Mexico: McGraw-Hill.

Cochran, T. C. (1962). the Civil Rigths. In Concise Dictionary of American History. Charles Scribner’s Sons.
Farnham, A. (1989). HOLDING FIRM ON AFFIRMATIVE ACTION . FORTUNE Magazine , 87. obtenido de http://money.cnn.com/magazines/fortune/fortune_archive/1989/03/13/71752/index.htm

Henretta, J. A. (2008). The Emerging Civil Right Struggle. In America’s History (6th ed., pp. 852–861). Boston/New York: Bedford/St. Martin’s.

Morison, S. E. (1980). War and Political Change. In The Growth of the AmericanRepublic (3rd ed., pp. 785–791). New York: Oxford Univerity Press.

Morris, R. B. (1961). Social Reforms. In Encyclopedia of American History. Harper & Row Publishers.
Regents of the Uni v. of Cal. v. Bakke | LII / Legal Information Institute. (n.d.). Legal Information Institute Cornell. obtenido Febrero 11, 2014, de http://www.law.cornell.edu/supremecourt/text/438/265

Roberts, P. C., & Stratton, L. M. (1995). Ruled by Judges. In The New Color Line (1st ed., pp. 54–57). New York: Regnery.

Shapiro, B. (2004). Brain Washed (pp. 35–52). Nashville: WND Books.

Sowell, T. (1984). Civil Rights: Retoric or Reality (1st ed., p. 41). New York: William Morrow and Company, Inc.

Stone, G., Seidman, L., & Sunstein, C. (1991). Constitutional Law (3rd ed., p. 1671). Aspen Publishers.
United States Court. (n.d.). History of Brown v. Board of Education. uscourt.gov. obtenido en Febrero 11, 2014, de http://www.uscourts.gov/educational-resources/get-involved/federal-court-activities/brown-board-education-re-enactment/history.aspx

Woods, T. e. J. (2004). Civil Rihts. En The Polotically Incorrect Guide To American History (1st ed., pp. 195–212). Washington: Regney.

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